Brené Brown revolucionó el mundo del liderazgo al proponer que la vulnerabilidad no es debilidad, sino la puerta a la creatividad, a la pertenencia y a la innovación. Atreverse a ser visto, a decir “no sé”, a reconocer errores y emociones, no solo humaniza al líder, sino que lo hace más efectivo.
En vera creemos que la vulnerabilidad es un camino personal y estratégico. Solo quienes se permiten sentir, pueden conectar con los demás de forma genuina. Y solo quienes se permiten fallar, pueden realmente innovar.
Mostrar vulnerabilidad en las organizaciones no es exponerse sin cuidado, es abrir conversaciones honestas, propiciar espacios seguros y cultivar relaciones donde el error se convierta en aprendizaje.
Las personas no siguen a los líderes perfectos, siguen a los líderes verdaderos. Los que se muestran humanos. Los que saben que su poder está en su capacidad de tocar corazones.



